La Ciudad en Juego
Durante el Mundial de 2026, las calles de la Ciudad de México se convirtieron en una extensión de la cancha. Cada partido de la selección transformó avenidas, plazas y monumentos en lugares de encuentro donde miles de personas celebraron, esperaron y compartieron una misma emoción.
La ciudad en juego observa lo que sucede cuando el fútbol abandona el estadio y ocupa el espacio público.
Después de una victoria, desconocidos se abrazan, trepan monumentos, detienen el tránsito y convierten Paseo de la Reforma en una celebración colectiva. Después de una derrota, la misma ciudad cambia de ánimo: aparecen el silencio, el cansancio, los últimos festejos y quienes se resisten a que termine la noche.
Mi interés no está en el partido, sino en lo que ocurre alrededor de él. En los cuerpos, los gestos y las relaciones que aparecen cuando miles de personas comparten durante unas horas una misma expectativa.
Más que un proyecto sobre fútbol, La ciudad en juego es una mirada a la celebración, la identidad y la necesidad de vivir algo juntos.